Whatever Happened, Happened

Sesión 01

Registrada por Conjurer, revisada por Nacho

En la Universidad de Morgrave, más específicamente, en la oficina del Profesor Henry W. J’onzz II, un grupo de variados estudiantes se reúnen, atendiendo el llamado hecho por el Profesor a través de su asistente Shorty.

El primero en llegar es un medio elfo, Lyon Grado... un guerrero que blande una falchion con gran habilidad. De carácter serio y quizás, un tanto reservado. Le siguen Gwenn, una humana entrenada en la lejana Karrnath en la capacidad de mezclar las artes arcanas y marciales. Al mismo tiempo entra Denethir, una criatura de extraña piel verde, casi escamada, y orejas puntiagudas. Al igual que Gwenn, Denethir combina magia y esgrima, aunque el lado arcano de este tenga un toque… infernal y el lado marcial parece reducirse a una hermosa daga enjoyada. El último en llegar es Casstien un medio… elfo. Viste túnicas azules y entra jugando con una simple daga grisácea en su mano, a la que mantiene equilibrada sobre su dedo.

El profesor asiente con la llegada del último estudiante, y una vez concluidas las introducciones, explica que requiere un grupo autosuficiente para investigar un posible hallazgo… unas ruinas dracónicas en las cercanías de un poblado llamado Elkridge, en Q’Barra.

“Suena divertido… toda una aventura” dice Casstien “considéreme anotado”.

“¿Cómo llegamos a Q’Barra?” pregunta Denethir.

“Supongo que la Universidad correrá con ciertos gastos… ¿no?” dice Gwenn casi al mismo tiempo, y aunque la frase es una pregunta, el tono indica algo muy diferente.

“Por supuesto.” se apresura a responder el profesor J’onzz “La Universidad ha comprado pasaje para ustedes en el Arcadia, un galeón de casa Lyrandar, comandado por el Capitán Harlock. El galeón los dejará en Addleport, donde debe atracar, y después seguirá su camino. Naturalmente, la universidad pagará otros gastos razonables de comida, alojamiento y transporte.”

La mención del navío de Casa Lyrandar saca una sonrisa de Casstien “Mi t… digo, el Capitán Aubrey es bien apreciado en la flota de casa Lyrandar. Quizás pueda convencer al capitán del Arcadia a que nos deje en Newthrone.”

“Ciertamente, quizás valga la pena intentarlo” concuerda el profesor. “Una cosa más… una vez lleguen a Newthrone, deben preparar los servicios de un círculo de transporte de casa Orien para…”

“Entrometidos envidiosos” comenta Casstien en un susurro. Denethir, al mismo tiempo, parece ponerse más verde de lo que ya es.

“Ahem… para otra persona que los alcanzará.” El profesor pone la vista sobre Denethir: “No te preocupes por el portal. En cuanto a tu problema, aún no he llegado a una conclusión satisfactoria. Solo hemos investigado las poblaciones más cercanas, así que falta mucho camino para empezar a tener suficiente información.”

“En cuanto a…” comienza a decir Lyon Grado.

El profesor le ataja “Aún no hay noticias de nadie que encaje con tu descripción. No te sorprendas, esas cosas llevan tiempo.” Como previendo la siguiente interrupción, el Profesor Henry W. J’onzz II agrega “Y no, Casstien. Aún buscamos en los registros de la universidad… pero ese tomo es de la guerra y los registros de la époco no son todo lo completo que nos gustaría… Habían otras prioridades entonces.”

“¿Cuando partimos?” pregunta Gwenn. “En unos días”, obtiene como respuesta.

Casstien susurra algo… quizás hablando consigo mismo. Suena como: “Cállate.”


Dos días después, los estudiantes han abordado el galeón y se encuentran rumbo a Q’Barra. Lyon Grado pasa buena parte del tiempo sobre la baranda del buque, descargando la comida anterior. Denethir lee un tomo sobre portales, obviamente sacado de la biblioteca de Morgrave. Gwenn aprende el arte de hacer nudos marineros y Casstien pasa mucho tiempo junto al primer oficial (Riker, de nombre) copiando las cartas náuticas de la costa de Q’Barra, así como trazando rutas sobre esos mapas. Cuando el grupo atraviesa la costa de Zilargo, Casstien empieza alegremente el relato de un ataque pirata sobre un airship en el que servía hace unos meses… el Aurora y como conoció al profesor durante la defensa del mismo.

Aparte lo anterior, el grupo pasa los días tranquilos y sin interrupción. El Arcadia atraca unos siete u ocho días después en Newthrone, donde el grupo hace los arreglos necesarios en casa Orien para el círculo de teletransportación. Al mismo tiempo, Gwenn inicia un lucrativo negocio en la compra y venta de tabaco. Casstien expresa consternación al no comprender un juego que los marineros del Arcadia llaman ‘Esconder la culebra’.

Durante la noche, al hospedarse en la posada Los Tres Fantasmas, Casstien atrae la atención de la halfling bartender al pedir ‘jugo de naranja’ para beber. “Es un medio… elfo” replica Gwenn a la mirada inquisitiva de la fémina. “¡Ahhhh, claro!” responde la halfling. Sin embargo, cuando Gwenn consigue que Casstien sirva un poco de su jugo en la jarra de cerveza que consume, la bartender tiene un brillo intenso en sus ojos que causan un extraño gruñido de parte de la humana.

“¡¡¡MI IDEA!!!”... y la halfling apuradamente recoge los vasos y tazas con los que va a experimentar.


A la mañana siguiente, los estudiantes aventureros alquilan los servicios de un bote para navegar río arriba. El capitán del pequeño bote se llama Kirk y, por supuesto, siente curiosidad sobre los objetivos de un grupo de aventureros tan obviamente adinerados en Q’Barra.

“Venimos a conocer el folklore y a estudiar…” Lyon Grado comienza, pero es interrumpido por un entusiasmado Casstien: “¡Vamos a encontrar unas RUINAS! Toda una aventura, ¿no le parece?”

Kirk parece dudar “Me temo que te vas a sentir defraudado… no hay ruinas en Q’Barra.”

“No, el Profe…” un codazo de Denethir le hace callar.

“Tenemos que escribir un reporte para la Universidad” afirma Gwenn.

“Pero… ¡el profesor no me dijo nada de un reporte!” dice Casstien ignorando la mirada de Lyon Grado.

“Un reporte sobre folklore y costumbres locales. Ignora a ESTE medio… elfo” afirma este último.

Casstien, enfurruñado, susurra un “Cállate” casi inaudible.


Los estudiantes en trabajo de campo llegan a un pequeño poblado llamado Whitecliff justo al atardecer. Desembarcan y se despiden de Kirk y su bote, entran a un bar y consiguen convencer a uno de los guías locales, de nombre Peter, para que les lleve directamente a Elkridge esa misma noche. El precio del guía: 8 monedas de oro que Lyon Grado paga de su bolsillo (Casstien, quien ha estado llevando las cuentas para el profesor, se rehúsa a pagar una suma tan escandalosa). A sugerencia de éste último, el grupo toma la ruta más directa – y más peligrosa – hasta Elkridge. Han avanzado hora y media por el camino, cuando un grupo de hombres lagarto les ataca sorpresivamente.

Tres guerreros cargan: Uno a Lyon Grado, otro a Denethir y un tercero a Casstien. Dos shamanes aparecen por los flancos, soltando nubes venenosas. Un último guerrero con una daga ataca a Gwenn. Casstien activa un ítem y se teletransporta hasta un flanco del combate, mientras Lyon empieza un duelo individual con uno de los guerreros. Gwenn y Denethir bailan en torno a los otros guerreros, usando sus marcas para protegerse mutuamente.

El daguero se acerca a Peter – el guía de Whitecliff – y ataca con saña al pobre muchacho… afortunadamente, la marca de Denethir le protege de todo daño. Pero, paralizado por el miedo, el guía no se mueve de su posición en todo lo que resta del combate. El daguero, sintiendo la presión de Denethir, se retira a prestar apoyo al shamán en medio de un duelo mágico con Casstien. Este se ve forzado a llamar a una tormenta eléctrica sobre sus oponentes, logrando eliminar al shamán, pero el daguero le persigue.

Mientras tanto, el segundo shamán, sin nadie que le molesta, ataca al grupo con nubes y hechizos venenosos. El baile entre Gwenn y Denethir logra eliminar a uno de los guerreros, y mientras Denethir se ocupa del otro, Gwenn se mueve a asistir a Lyon. El guía sigue clavado en el mismo lugar. El daguero cierra distancias sobre Casstien y el ataque de este, combinado con un hechizo mágico del shamán dejan inconsciente al medio… elfo.

Lyon y Gwenn eliminan a un guerrero, al mismo tiempo que Denethir elimina el último. El siguiente ataque de este, demuestra que Casstien había dejado al daguero al borde de la muerte.

“Rápido” dice Denethir “¿alguien tiene una poción curativa?” Gwenn y Lyon niegan con preocupación, pero una voz llega de Casstien: “Torpe, tenías una poción que pudiste usar.” El susurro se origina de Casstien, y parece que el medio se pone rojo (a pesar de estar desangrándose).

Lyon logra, sin embargo, poner a Casstien de pie con una rápida aplicación de sus habilidades curativas, y el marinero del Aurora eleva por los aires a Gwenn y a sí mismo… aterrizando ambos en posiciones adyacentes al shamán. Gwenn aprovecha el flanqueo, y unos ataques mágicos de Denethir terminan con el enemigo.

Casstien se limpia la herida que le dejó el daguero “Vaya… estuvo cerca” dice con una sonrisa en los labios. Se acerca al guía – Peter aún no se mueve del mismo lugar – y le da una palmada en el hombro “Te lo dije… emocionante, ¿verdad? Ahora sí que nos estamos ganando esas 8 monedas de oro.” Nota algo en la oscuridad y agrega “Peter, parece que estás herido. Estás sangrando algo… ¿amarillo?” Casstien agrega esto último al mismo tiempo que da un paso atrás.

“Si… seguro. Es que ustedes tenían gran apuro en llegar a Elkridge” dice Peter. “No. Ningún apuro” replica Casstien “Yo solo quería conocer a Q’Barra de noche.” La cara atónita del guía parece hecha de piedra. “Ninguna cantidad de oro vale esto.” dice bajito y luego en voz más alta “Sigamos.”


El grupo llega a Elkridge en medio de la noche y se direigen a la posada más cercana, de nombre Los Tres Fantasmas. Tras sacar al posadero de la cama, y negociar su estadía el grupo se retira. Ebenizer, el posadero, no parece un hombre muy feliz a la mañana siguiente… probablemente por falta de sueño.

Ebe, como Casstien empieza a llamarle, cuenta al grupo como drakes han atacado recientemente al poblado. Estas criaturas, casi míticas, atraen la atención de los aventureros. Gwenn, recibe la misma información por una fuente independiente (mientras hace todo lo posible por vender su cargamento de tabaco).

El grupo comenta la noticia mientras desayunan – Casstien bebe leche, ya que es el desayuno, pero Lyon no, ya que no la tolera y Gwenn por su parte, simplemente bebe. Preparan planes para el futuro próximo.


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Nacho

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