Whatever Happened, Happened

Sesión 03
Registrada por Conjurer, revisada por Nacho

Richard deja caer en el agua de la caverna su sunrod, y Casstien detecta el movimiento del mismo que indica una corriente. Tras amarrarse una cuerda, salta al agua y descubre el origen de la corriente… un canal bajo la superficie que lleva a otra pequeña caverna, obviamente el nido de las ratas recién eliminadas. Allí descubre el cadáver de otro aventurero, quién debe llevar años muerto. Encuentra tres pociones, que reconoce como pociones de Ghost Touch y se las lleva (junto con la calavera del aventurero, un gnomo). El medio elfo comienza a usar la calavera como un títere al que llama Arxes, el aventurero muerto. Entrega las pociones y tras otra revisión, el grupo no encuentra nada de uso, así que vuelven a la cara de la montaña, y siguen escalando hasta la cima.

Allí ven, a lo lejos, una torre rodeada de grandes piedras flotantes. Varios kilómetros de árboles y un círculo de estatuas separan a los aventureros de la torre, por lo que emprenden el camino. Cuando llegan a una de las estatuas, un fantasma aparece: “Deben volver, aventureros, aquí solo les espera la muerte” El fantasma es de una dragonborn y aunque el grupo trata de dialogar y convencerle de que el nuevo líder está manchando el honor de su clan, no logran convencerle con palabras. Más fantasmas hacen su aparición y empieza el melee. Gwenn y Denethir mantienen a raya a dos seguidores del líder, mientras Lyon y Richard tratan de eliminar al fantasma líder.

Casstien, que está en el flanco izquierdo del combate lanza hechizos desde la distancia. Súbitamente, aparecen cuatro esqueletos, saliendo desde la misma tierra. Dos atrás de Casstien y otros dos en el flanco derecho, cerca de Lyon y Richard. Richard trata de alejarse del melee, Denethir y Lyon se combinan sobre el líder que no tiene otra opción que desmaterializarse y huir. Casstien intenta un ataque de área sobre los esqueletos más cercanos y Gwenn baila con otros dos espectros. Pero los esqueletos son débiles, y Casstien elimina a uno de los dos, y se aleja del otro. Richard elimina a otro esqueleto más mientras Gwenn mantiene a raya a otro enemigo. Lyon y Denethir siguen combinándose para eliminar otro espectro… tras lo cual la ventaja queda bastante marcada para los aventureros. Más ataques de electricidad pura de Casstien eliminan a los dos esqueletos que quedan (el sorcerer usa su grito de batalla “¡¡¡UNLIMITED POWER!!!”) y el resto de los aventureros no tardan en eliminar al espectro restante.

El grupo no pierde tiempo y prosigue hasta la torre, donde encuentran un dragonborn que les espera. “¡Esperen!” dice. “No ataquen… no soy su enemigo. Nuestro líder ha perdido el juicio y trae deshonor a nuestro clan. Quiero eliminarlo, pero no puedo hacerlo solo.” El grupo negocia con el dragonborn con mucho mayor éxito que con los fantasmas… y pronto deciden seguirle hasta la entrada a la torre a pesar de su desconfianza inicial… La torre, que también flota, está rodeada por docenas de piedras flotantes.

Pero es una trampa. Apenas el grupo se ha acercado lo suficiente flechas empiezan a llover sobre el grupo. Casstien no pierde tiempo y crea una corriente de viento que le llevan a él y a Lyon hasta una piedra cercana con el objeto de tener terreno alto desde donde atacar. Llegan a tiempo de ver como otro drake con jinete salta de una de las piedras flotantes superiores, y cae sobre ellos.

Abajo los aventureros rodean al dragonborn, mientras que bailan evitando flechas. Lyon logra asestar un golpe al drake, esperando el momento apropiado y Casstien conecta más hechizos eléctricos sobre el mismo, eventualmente empujando al jinete fuera de su montura y enviándolo hasta abajo… Al mismo tiempo, Gwenn y Richard terminan de hacer picadillo al dragonborn que les tendió la emboscada, Denethir usa su salto telekinético para llegar a la piedra con Lyon y Casstien para ayudar con la bestia. Separados, bestia y jinete no son rivales para un grupo de aventureros bien organizados y mueren al poco tiempo.

Mientras tanto, los arqueros siguen haciendo llover flechas sobre el party, Gwenn y Richard ya han trepado a la primera piedra, Casstien vuela a la segunda a tiempo de notar que los arqueros se están retirando hasta el tope de la torre…

No va a ser fácil llegar a la cima.


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Sesión 02
Registrada por Conjurer, revisada por Nacho

Mientras el grupo de estudiantes avanza desde Newthrone hasta Elkridge, un solitario viajero les sigue los pasos. En efecto, un medio elfo elegantemente vestido y proveniente de la Universidad hace uso del círculo perteneciente a casa Orien que el grupo ha contratado previamente. El medio elfo se llama Richard Furch y lleva una rosa entre los pliegues de su armadura ligera. Consigue, con palabras corteses y educadas, contratar un muchacho llamado Nodwick para que cargue los utensilios que lleva consigo.

A la mañana siguiente, sigue el curso del río en un bote y llega a Whitecliff, donde la noticia del día es el ataque de hombres-lagarto a un grupo de forasteros que viajó anoche hasta Elkridge. Peter, un joven local, cuenta la historia del ataque, y promete no tratar más con aventureros.

El medio elfo sigue las indicaciones de Nodwick, su caletero, y caminando a plena luz de día, y por el camino alejado de las montañas, llega sin inconvenientes ni tropiezos hasta Elkridge. No tarda en descubrir que las personas que buscan se encuentran en el pueblo. Gwenn ha tenido cierto éxito con la venta de tabaco, y Denethir se mantiene en las cercanías por si hay problemas. Lyon Grado, aparentemente, mantiene cuanta distancia puede de Casstien, quien acribilla a preguntas al cantinero ‘Ebe’.

“Yo no sé ustedes”, dice Casstien una vez que todas las presentaciones han sido hechas, “pero este pueblo se está poniendo aburrido. Yo digo que vayamos directo a las montañas.”

Tras discutirlo un poco, sin embargo, el grupo decide visitar a ‘la bruja del pueblo’ primero con el objeto de adquirir pociones. No llegan a su destino, sin embargo. Al acercarse a una granja, descubren que está siendo atacada por… criaturas dracónicas aladas. Bestias de escamas rojizas y del tamaño de un caballo tratan de romper el techo de una casa y un granero.

“¡SÍ!” dice un Casstien entusiasmado “La hora de los héroes” mientras el resto del grupo saca sus armas y se preparan para combatir.

Richard, sin embargo saca la rosa que lleva en su solapa, la huele mientras dice: “El amor será mi escudo”. El efecto que esta afirmación tiene en el resto del grupo es… catastrófico. Casstien no puede contener la carcajada que le produce la frase, Gwenn trastabilla y poco falta para que caiga al suelo. Lyon se detiene en seco solo para poder ver la cara del otro medio elfo y ver si habla en serio. Pasan varios momentos antes de que el grupo vuelva en sí y empiecen el ataque.

Denethir actúa primero y avanza sobre una de las criaturas, seguido por Richard quien falla su ataque. Casstien llama torbellinos de aire que le hace volar a él y a Gwenn, acercándola a su blanco, y logrando marcar a una de las bestias. Lyon les sigue de cerca.

Hasta ese momento, las bestias no se han percatado de los aventureros tomando posiciones alrededor de ellos… pero eso cambia en lo que Denethir y Casstien logran herir al primer drake. Casstien, de hecho, conecta un golpe crítico, con lo que levanta vuelo y aterriza entre las ramas de un árbol para tratar de obtener cobertura. Richard usa ataques de distancia para atacar el flanco expuesto de las bestias.

El ataque saca a las tres bestias de su estupor, y reaccionan. Usan movilidad para atacar y alejarse constantemente. Una logra golpear a Casstien, pero las demás no parecen tener mucho éxito con el grupo. Las marcas de Denethir y Gwenn protegen efectivamente al grupo. Así mismo, Gwenn y Denethir usan poderes para mantener alejados a las bestias de los miembros más débiles del grupo, y además, mantener a los drakes cerca del suelo. Lyon asesta varios golpes eficientes, Casstien cae del árbol y, desde el piso, logra asestar un buen golpe con un ataque de trueno, matando a una bestia y alzando vuelo una vez más.

Inmediatamente, cae una segunda criatura, tras los ataques combinados de Denethir, Gwenn, Richard y Lyon. La tercera emprende una retirada, y aunque Denethir y Casstien pueden volar, la criatura es demasiado veloz. Ambos la pierden de vista casi de inmediato.


Si el ataque a la granja produjo gran temor entre los pobladores de Elkridge, un grupo de forasteros salvando el día suscita una gran conmoción. La dueña de la casa es atendida por Richard. Esta ofrece algo de comer a los héroes… hospitalidad que Richard trata de rechazar, pero que Casstien acepta muy gustoso.

“Si puede preparar un pollo…”dice tentativamente el sorcerer. “Hace tiempo que no como pollo.” Así que pollo es lo que ofrecen al party y lo que estos comen ese día. Un comentario de Casstien sobre la estructura anatómica de Lyon, sin embargo, da pie a un connato de guerra de comida. La mirada severa de Gwenn, Denethir y Richard detiene en seco esto.

Poco después, el alcalde de Elkridge, un humano en armadura llamado Mavros, ofrece una pequeña recompensa a los héroes… las últimas dos pociones de curación de ‘La Bruja’ pasan a manos de Gwenn. También consiguen mapas y planos de la zona, con los que Casstien intenta trazar rutas para corrientes de aire, y por lo tanto, rutas de vuelo. Los héroes, además, prometen hacer cuanto puedan por detener los ataques de los drakes.

La conversación no dura mucho, pues aparentemente, un segundo ataque está en progreso… un niño llega corriendo pidiendo ayuda. Dice que su padre está siendo atacado por otro drake. El grupo se apresura a seguir al niño, y encuentran, en efecto, un drake moviendo con su pata el cuerpo de un adulto. El grupo está a punto de lanzarse al ataque cuando notan que… el drake no está realmente atacando al ‘cadáver’... cadáver que, de hecho, parece respirar y no tener mayores heridas. El grupo logra calmar a la criatura y alejarla del ‘cuerpo’.

Este drake, notan, tiene una silla de montar, la cual logran quitar. También retiran dos bolsas que Lyon y Gwenn revisan. La silla lleva marcas de Khyber… el dragón inferior. El símbolo, explica Richard, representa uno de los tres dragones que crearon el mundo… este en particular, es del inframundo, es decir, el inmenso sistema de cavernas y pasadizos naturales en el subsuelo de Eberron.

Medall n khyber

Marca de Khyber, el Dragón Inferior

El drake, algo lento en sus reacciones, parece recordar algo… y alza vuelo, pero el grupo le sigue de cerca y pronto encuentran el cadáver de lo que presumen es el jinete. El cuerpo es reptiliano, pero no de un lizardfolk, sino un ‘dragonborn’, ya que se ajusta a la descripción dada por el Profesor J’onzz, criaturas legendarias de Argonnessen que tuvieron un pequeño imperio en Q’Barra mucho antes del imperio goblinoide de Khorvaire. Todos los aventureros se miran la cara, pero nadie da voz a lo que todos piensan: Esto apoya mucho a la teoría de las ruinas dracónidas en Q’Barra del profesor.

Gwenn es la primera en reaccionar, recogiendo las diversas monedas esparcidas por las inmediaciones. Las aproximadamente 48 monedas se las queda Denethir, y pasan al ‘fondo grupal’. También encuentran un mapa, con un punto marcado sobre las montañas, y varias rutas que tratan de evitar el pueblo. Casstien nota con regocijo que las rutas coinciden con las que él ya había calculado previamente.

Mapa cadaver

Mapa localizado en los restos del jinete dragonborn fallecido


Las acciones en contra de los drakes han logrado devolver algo de valentía a los pobladores. Un grupo de jóvenes han encontrado a otro drake herido, y se están preparando para rematarlo. El grupo es informado de esto por el alcalde Mavros, quien urge al grupo a persuadir a los jóvenes de desistir y volver al pueblo. El grupo encuentra a los jóvenes antes de que estos acribillen a la criatura. Richard y Casstien tratan de convencer diplomáticamente a la turba, cosa que resulta imposible. Gwenn, sin embargo, decide no gastar mucha saliva. Parándose al frente, usa un poder de área dejando inconscientes a varios linchadores.

“¡Esa es MI PRESA!” dice con cara de pocos amigos “¿Alguno de ustedes quiere intentar llegar hasta ella?” Cortados, los jovenzuelos empiezan a retirarse.

El drake, a diferencia de los otros, es inteligente; puede hablar y tiene uso de razón. El grupo trata de curarle, pero las heridas están más allá de toda curación posible. Dice que fue atacado por desobedecer las órdenes de su líder. Los drakes han evitado los poblados durante generaciones, pero un nuevo líder entre los dragonborn impulsa a los drakes a atacar a los aldeanos. El drake ‘tonto’ y el jinete lo estaban cazando a él, y terminaron por eliminarse mutuamente.

El grupo interroga al drake en sus últimos momentos. ¿Quién es el líder? ¿Dónde tiene su guarida? ¿Cuántos seguidores tiene? ¿Cómo ‘despiertan’ a los drakes para que tengan inteligencia? Todas las preguntas son respondidas a medias, pues el drake muere por sus heridas.


Con los mapas, equipos de alpinismo y la información del drake, el grupo emprende la marcha hasta las montañas. Durante varias horas, Gwenn guía al resto del grupo lo mejor que puede, pues se vuelve un hecho innegable que nadie más en el grupo está medianamente adiestrado en los conceptos más básicos del alpinismo. La misma Gwenn, apenas tiene un conocimiento adecuado de los mismos.

Sin embargo, con algo de suerte y esfuerzo, llegan a un descanso en la cara de la montaña, aproximadamente a mitad de camino hasta la cima. Casstien incita a los demás a investigar antes de proseguir. Denethir arroja un sunrod al centro de la habitación, iluminando una caverna de techo estrecho. A la luz del sunrod, algo se mueve, y sorpresivamente, un gran número de ratas de gran tamaño atacan el frente del grupo mientras que murciélagos atacan la retaguardia.

Lyon y Denethir juran y marcan y las más pequeñas de las ratas no tardan en caer muertas. Casstien logra empujar a dos murciélagos con un poder de trueno, e inmediatamente, alza vuelo para ubicarse detrás de las ratas. Gwenn aprovecha el espacio que ha dejado abierto el sorcerer para retroceder y apoyar a Richard, que ahora se enfrenta solo a un par de murciélagos enfurecidos.

Los hechizos y los golpes no tardan en eliminar a las pestes con asombrosa prontitud, y el grupo procede a investigar la caverna en mayor profundidad.


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Sesión 01
Registrada por Conjurer, revisada por Nacho

En la Universidad de Morgrave, más específicamente, en la oficina del Profesor Henry W. J’onzz II, un grupo de variados estudiantes se reúnen, atendiendo el llamado hecho por el Profesor a través de su asistente Shorty.

El primero en llegar es un medio elfo, Lyon Grado... un guerrero que blande una falchion con gran habilidad. De carácter serio y quizás, un tanto reservado. Le siguen Gwenn, una humana entrenada en la lejana Karrnath en la capacidad de mezclar las artes arcanas y marciales. Al mismo tiempo entra Denethir, una criatura de extraña piel verde, casi escamada, y orejas puntiagudas. Al igual que Gwenn, Denethir combina magia y esgrima, aunque el lado arcano de este tenga un toque… infernal y el lado marcial parece reducirse a una hermosa daga enjoyada. El último en llegar es Casstien un medio… elfo. Viste túnicas azules y entra jugando con una simple daga grisácea en su mano, a la que mantiene equilibrada sobre su dedo.

El profesor asiente con la llegada del último estudiante, y una vez concluidas las introducciones, explica que requiere un grupo autosuficiente para investigar un posible hallazgo… unas ruinas dracónicas en las cercanías de un poblado llamado Elkridge, en Q’Barra.

“Suena divertido… toda una aventura” dice Casstien “considéreme anotado”.

“¿Cómo llegamos a Q’Barra?” pregunta Denethir.

“Supongo que la Universidad correrá con ciertos gastos… ¿no?” dice Gwenn casi al mismo tiempo, y aunque la frase es una pregunta, el tono indica algo muy diferente.

“Por supuesto.” se apresura a responder el profesor J’onzz “La Universidad ha comprado pasaje para ustedes en el Arcadia, un galeón de casa Lyrandar, comandado por el Capitán Harlock. El galeón los dejará en Addleport, donde debe atracar, y después seguirá su camino. Naturalmente, la universidad pagará otros gastos razonables de comida, alojamiento y transporte.”

La mención del navío de Casa Lyrandar saca una sonrisa de Casstien “Mi t… digo, el Capitán Aubrey es bien apreciado en la flota de casa Lyrandar. Quizás pueda convencer al capitán del Arcadia a que nos deje en Newthrone.”

“Ciertamente, quizás valga la pena intentarlo” concuerda el profesor. “Una cosa más… una vez lleguen a Newthrone, deben preparar los servicios de un círculo de transporte de casa Orien para…”

“Entrometidos envidiosos” comenta Casstien en un susurro. Denethir, al mismo tiempo, parece ponerse más verde de lo que ya es.

“Ahem… para otra persona que los alcanzará.” El profesor pone la vista sobre Denethir: “No te preocupes por el portal. En cuanto a tu problema, aún no he llegado a una conclusión satisfactoria. Solo hemos investigado las poblaciones más cercanas, así que falta mucho camino para empezar a tener suficiente información.”

“En cuanto a…” comienza a decir Lyon Grado.

El profesor le ataja “Aún no hay noticias de nadie que encaje con tu descripción. No te sorprendas, esas cosas llevan tiempo.” Como previendo la siguiente interrupción, el Profesor Henry W. J’onzz II agrega “Y no, Casstien. Aún buscamos en los registros de la universidad… pero ese tomo es de la guerra y los registros de la époco no son todo lo completo que nos gustaría… Habían otras prioridades entonces.”

“¿Cuando partimos?” pregunta Gwenn. “En unos días”, obtiene como respuesta.

Casstien susurra algo… quizás hablando consigo mismo. Suena como: “Cállate.”


Dos días después, los estudiantes han abordado el galeón y se encuentran rumbo a Q’Barra. Lyon Grado pasa buena parte del tiempo sobre la baranda del buque, descargando la comida anterior. Denethir lee un tomo sobre portales, obviamente sacado de la biblioteca de Morgrave. Gwenn aprende el arte de hacer nudos marineros y Casstien pasa mucho tiempo junto al primer oficial (Riker, de nombre) copiando las cartas náuticas de la costa de Q’Barra, así como trazando rutas sobre esos mapas. Cuando el grupo atraviesa la costa de Zilargo, Casstien empieza alegremente el relato de un ataque pirata sobre un airship en el que servía hace unos meses… el Aurora y como conoció al profesor durante la defensa del mismo.

Aparte lo anterior, el grupo pasa los días tranquilos y sin interrupción. El Arcadia atraca unos siete u ocho días después en Newthrone, donde el grupo hace los arreglos necesarios en casa Orien para el círculo de teletransportación. Al mismo tiempo, Gwenn inicia un lucrativo negocio en la compra y venta de tabaco. Casstien expresa consternación al no comprender un juego que los marineros del Arcadia llaman ‘Esconder la culebra’.

Durante la noche, al hospedarse en la posada Los Tres Fantasmas, Casstien atrae la atención de la halfling bartender al pedir ‘jugo de naranja’ para beber. “Es un medio… elfo” replica Gwenn a la mirada inquisitiva de la fémina. “¡Ahhhh, claro!” responde la halfling. Sin embargo, cuando Gwenn consigue que Casstien sirva un poco de su jugo en la jarra de cerveza que consume, la bartender tiene un brillo intenso en sus ojos que causan un extraño gruñido de parte de la humana.

“¡¡¡MI IDEA!!!”... y la halfling apuradamente recoge los vasos y tazas con los que va a experimentar.


A la mañana siguiente, los estudiantes aventureros alquilan los servicios de un bote para navegar río arriba. El capitán del pequeño bote se llama Kirk y, por supuesto, siente curiosidad sobre los objetivos de un grupo de aventureros tan obviamente adinerados en Q’Barra.

“Venimos a conocer el folklore y a estudiar…” Lyon Grado comienza, pero es interrumpido por un entusiasmado Casstien: “¡Vamos a encontrar unas RUINAS! Toda una aventura, ¿no le parece?”

Kirk parece dudar “Me temo que te vas a sentir defraudado… no hay ruinas en Q’Barra.”

“No, el Profe…” un codazo de Denethir le hace callar.

“Tenemos que escribir un reporte para la Universidad” afirma Gwenn.

“Pero… ¡el profesor no me dijo nada de un reporte!” dice Casstien ignorando la mirada de Lyon Grado.

“Un reporte sobre folklore y costumbres locales. Ignora a ESTE medio… elfo” afirma este último.

Casstien, enfurruñado, susurra un “Cállate” casi inaudible.


Los estudiantes en trabajo de campo llegan a un pequeño poblado llamado Whitecliff justo al atardecer. Desembarcan y se despiden de Kirk y su bote, entran a un bar y consiguen convencer a uno de los guías locales, de nombre Peter, para que les lleve directamente a Elkridge esa misma noche. El precio del guía: 8 monedas de oro que Lyon Grado paga de su bolsillo (Casstien, quien ha estado llevando las cuentas para el profesor, se rehúsa a pagar una suma tan escandalosa). A sugerencia de éste último, el grupo toma la ruta más directa – y más peligrosa – hasta Elkridge. Han avanzado hora y media por el camino, cuando un grupo de hombres lagarto les ataca sorpresivamente.

Tres guerreros cargan: Uno a Lyon Grado, otro a Denethir y un tercero a Casstien. Dos shamanes aparecen por los flancos, soltando nubes venenosas. Un último guerrero con una daga ataca a Gwenn. Casstien activa un ítem y se teletransporta hasta un flanco del combate, mientras Lyon empieza un duelo individual con uno de los guerreros. Gwenn y Denethir bailan en torno a los otros guerreros, usando sus marcas para protegerse mutuamente.

El daguero se acerca a Peter – el guía de Whitecliff – y ataca con saña al pobre muchacho… afortunadamente, la marca de Denethir le protege de todo daño. Pero, paralizado por el miedo, el guía no se mueve de su posición en todo lo que resta del combate. El daguero, sintiendo la presión de Denethir, se retira a prestar apoyo al shamán en medio de un duelo mágico con Casstien. Este se ve forzado a llamar a una tormenta eléctrica sobre sus oponentes, logrando eliminar al shamán, pero el daguero le persigue.

Mientras tanto, el segundo shamán, sin nadie que le molesta, ataca al grupo con nubes y hechizos venenosos. El baile entre Gwenn y Denethir logra eliminar a uno de los guerreros, y mientras Denethir se ocupa del otro, Gwenn se mueve a asistir a Lyon. El guía sigue clavado en el mismo lugar. El daguero cierra distancias sobre Casstien y el ataque de este, combinado con un hechizo mágico del shamán dejan inconsciente al medio… elfo.

Lyon y Gwenn eliminan a un guerrero, al mismo tiempo que Denethir elimina el último. El siguiente ataque de este, demuestra que Casstien había dejado al daguero al borde de la muerte.

“Rápido” dice Denethir “¿alguien tiene una poción curativa?” Gwenn y Lyon niegan con preocupación, pero una voz llega de Casstien: “Torpe, tenías una poción que pudiste usar.” El susurro se origina de Casstien, y parece que el medio se pone rojo (a pesar de estar desangrándose).

Lyon logra, sin embargo, poner a Casstien de pie con una rápida aplicación de sus habilidades curativas, y el marinero del Aurora eleva por los aires a Gwenn y a sí mismo… aterrizando ambos en posiciones adyacentes al shamán. Gwenn aprovecha el flanqueo, y unos ataques mágicos de Denethir terminan con el enemigo.

Casstien se limpia la herida que le dejó el daguero “Vaya… estuvo cerca” dice con una sonrisa en los labios. Se acerca al guía – Peter aún no se mueve del mismo lugar – y le da una palmada en el hombro “Te lo dije… emocionante, ¿verdad? Ahora sí que nos estamos ganando esas 8 monedas de oro.” Nota algo en la oscuridad y agrega “Peter, parece que estás herido. Estás sangrando algo… ¿amarillo?” Casstien agrega esto último al mismo tiempo que da un paso atrás.

“Si… seguro. Es que ustedes tenían gran apuro en llegar a Elkridge” dice Peter. “No. Ningún apuro” replica Casstien “Yo solo quería conocer a Q’Barra de noche.” La cara atónita del guía parece hecha de piedra. “Ninguna cantidad de oro vale esto.” dice bajito y luego en voz más alta “Sigamos.”


El grupo llega a Elkridge en medio de la noche y se direigen a la posada más cercana, de nombre Los Tres Fantasmas. Tras sacar al posadero de la cama, y negociar su estadía el grupo se retira. Ebenizer, el posadero, no parece un hombre muy feliz a la mañana siguiente… probablemente por falta de sueño.

Ebe, como Casstien empieza a llamarle, cuenta al grupo como drakes han atacado recientemente al poblado. Estas criaturas, casi míticas, atraen la atención de los aventureros. Gwenn, recibe la misma información por una fuente independiente (mientras hace todo lo posible por vender su cargamento de tabaco).

El grupo comenta la noticia mientras desayunan – Casstien bebe leche, ya que es el desayuno, pero Lyon no, ya que no la tolera y Gwenn por su parte, simplemente bebe. Preparan planes para el futuro próximo.


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Primer trabajo de campo...
Todo tiene un comienzo.

Amanece otro día en la Universidad Morgrave. Faltan pocos (muy pocos) días para que termine el presente período de estudios. Cada uno de ustedes está en sus propios asuntos, cuando reciben la visita de Shorty, el solícito asistente del Dr. Henry W. J’onzz II. Shorty les comunica que el doctor requiere su presencia en su oficina ese mismo día a media tarde, ya que tiene una propuesta muy interesante que hacerles.

Mientras ven alejarse al warforged se preguntan qué querra el famoso explorador con ustedes. Saben de sobra que ha tenido algo que ver con cada uno de ustedes durante su estancia en el campus, aunque algunos no han tenido contacto directo con él durante el periodo que está por terminar. Sólo les queda esperar que avance el día para dirigirse a su cita y aclarar sus dudas. De lo que si están seguros es que debe ser algo interesante, ya que uno no se hace reconocible en los confines de Khorvaire y más allá haciéndole perder el tiempo a los demás.


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